• Jorge

El privilegio de aprender

Esta historia comienza un sábado por la mañana, me encontraba rumbo a algún ejido en el sur de Nuevo León con algunos compañeros de trabajo. Lo que comenzó como un pequeño viaje para hacer algunos estudios y conocer la infraestructura del lugar donde trabajo terminó en una reflexión muy importante sobre la cual quiero contarte el día de hoy.




Llegamos a una comunidad llamada "El Anhelo" en el municipio de Galeana, en Nuevo León. Calculo que había un poco menos de 15 "casas" y un aproximado de 100 personas. Después de un rato haciendo algunas pruebas con la señal y preguntando a las personas que nos topamos sobre su experiencia con el internet conocimos a una señora y a su hijo de preparatoria al cual llamaremos Miguel.


Nos contó que en ocasiones su hijo tenía que salir de su casa para poder tener internet y poder hacer tarea o tomar las pocas clases que llegaba a tener. Ahí fue cuando caí en cuenta de una triste realidad sobre la cual de otra manera nunca habría sido consciente y que muchas otras personas al igual que Miguel viven día con día.


De no ser por el servicio de WiFi comunitario que esta empresa ofrece en regiones como estas muchos niños y adolescentes no tendrán acceso a ningún tipo de educación, información o cualquier recurso para aprender o si quiera entretenerse.


Camino a Monterrey me quede pensando en Miguel y las veces en que me he quejado porque el internet era muy “lento” y no llegaba bien a la comodidad de mi escritorio o en las veces que me quedé dormido durante una clase o simplemente medio por no poner atención e incluso, en las ocasiones donde aun y teniendo todos los recursos necesarios simplemente opté por no aprovecharlos. Todo esto mientras recordaba a Miguel, quien probablemente tenía mi edad y usaba el único celular que había en su familia para hacer tarea y tomar sus clases desde fuera de su casa, en un rancho, sin siquiera una silla o un escritorio.


Sin duda la pandemia ha sido una situación muy difícil para todos, probablemente para algunos más y probablemente para algunos un poco menos. Para nuestra educación ha sido un caso similar. Algunos tuvimos el privilegio y la oportunidad de continuar con clases en línea, de tener un buen internet y seguir aprendiendo con cierto grado de normalidad mientras que otros simplemente no la tuvieron.


Constantemente nos quejamos de las clases en línea, el exceso de tareas, el no convivir con nuestros amigos o cualquier otra cosa que esta nueva realidad ha traído consigo y la intención de este texto es decir que si estas leyendo esto desde tu computadora o celular con internet date cuenta de tu privilegio y no lo desperdicies. Sé que es difícil pero ahora mismo tienes la oportunidad de seguir aprendiendo que muchos otros no tienen.


Cuando te levantes con flojera para una clase la cual tienes a un click de distancia solo piensa en lo mucho que alguien de tu edad, con el mismo potencial que tu pero que simlemente no tuvo la misma suerte, por mas que quiera hacerlo, no puede.


Este fue un blog un poco diferente a los anteriores. Solo me queda invitarte a pensar en esto y aprovechar tu oportunidad de seguir aprendiendo para continuar #InspirandElFuturo.


Usa cubrebocas y recuerda usar la palabra increíble cada que puedas.


Con amor, Jorge el curioso.




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